Yoga es una disciplina para promover un enriquecimiento del ser en su totalidad y con ello abrir las puertas hacia un bienestar físico, mental, y emocional. El yoga es una disciplina que nos conecta con la capacidad innata de ser en bienestar, calma, claridad y energía. Es un método que nos lleva a comprender las causas del sufrimiento físico, emocional y existencial innato a todos los seres y ayudarnos a aminorar ese sufrimiento o salir de éste dentro las circunstancias cambiantes de la vida diaria. Yoga es una vía para comprender la impermanencia del cuerpo, y vivir con esa condición humana sin miedo y a favor de una vida digna. El yoga es un camino para saber quienes somos. El Yoga nos enseña a vincularnos a la vida desde la simplicidad, la bondad y la empatía.
Los conceptos de dukkha y sukha nos ayudan a entender de que se trata el Yoga.
Dukkha se traduce como sufrimiento. Es ese pesar, o simple descontento, queja y ansiedad que se manifiesta constantemente y en diferentes dosis e intensidades, desde el sufrimiento de un dolor de cabeza o espalda hasta el sufrimiento que nos causa el estrés o la depresión e incluso ese sufrimiento que surge tan solo al pensar que nuestra felicidad de hoy puede desaparecer mañana. Todos sufrimos en diferentes momentos y por diferentes razones.
Por otra parte Sukha, se traduce como felicidad pero más bien un estado de tranquilidad clara independiente de condiciones externas. Sukha no depende de satisfacer necesidades materiales, sociales o sentimentales sino de un fluir de energía pacifica y noble independiente de las circunstancias de la vida. Sukha puede estar presente en momentos dolorosos. En este sentido el yoga es la práctica de aprender a transitar de dukkha a sukha.
Sin embargo es fácil alejarnos de este objetivo central del yoga. Nos podemos quedar practicando yoga solo para adquirir fuerza, flexibilidad, equilibrio, tener una dosis positiva de adrenalina o para salir momentáneamente del estrés, pero continuamos con los mismos hábitos de vida que producen ese estrés y que enferman nuestro cuerpo y mente.
Si practicamos el yoga solo para el disfrute de sensaciones físicas, notaremos que una vez fuera de la aventura excitante del mat, nos sumergimos de nuevo en la ansiedad, las emociones aflictivas, el miedo a la vida y en un estado alienado que nos consume.
Si se usa el yoga solo en su aspecto de “fitness”, o como un recurso de aumentar adrenalina y tener una especie de gozo pasajero estamos perdiendo la oportunidad de iniciar el viaje hacia adentro, y de ver esos destellos luminosos que conectan con la anhelada paz interior.
El yoga es una disciplina y un camino espiritual con varios métodos y muchas técnicas, y es importante no confundir la técnica con el método ni éste con la meta del yoga: el cese del sufrimiento.
Con su origen en enseñanzas védicas y consolidándose con enseñanzas del Budismo, el Hinduismo y recientes descubrimientos de la neurociencia , el Yoga es una opción gozosa y accesible para encontrar al menos un remanso dentro de la vorágine del mundo actual.